Había una vez una leyenda sobre una misteriosa cueva que permitía cumplir cualquier sueño que uno creyera imposible.
Un día un grupo de niños que les gustaba ir a jugar a lo alto de la montaña vieron un camino que nunca antes habían visto y solo por curiosidad decidieron ver lo que seguía más allá de el. Mientras caminaban vieron a un costado del camino una cueva muy distinta al común de las cuevas, su luz era deslumbrante, lo que les llamo mucho la atención.
Cuando decidieron entrar se dieron cuenta que dentro de la cueva había un mundo que jamás pensaron podría ser real, estaba lleno de seres mitológicos, hadas, duendes, unicornios, dragones, etc. Los niños estaban tan sorprendidos que de sus bocas no salía ni el más mínimo murmullo, pero no sentían miedo, luego de un par de minutos y al ver que los seres eran totalmente inofensivos, jugaron con ellos hasta el anochecer.
Luego de varias horas los niños vieron que se les estaba haciendo tarde para regresar a casa y antes de que salieran se les acercó un hada y les dijo:- ´´ si salen de aquí y le cuentan a otra persona lo que acá han visto nunca más podrán encontrar el camino que hoy los trajo a este mundo mágico``.
Cuando despertaron al día siguiente a todos se les pasó por la mente si lo que habían visto había sido real o solo un sueño y al juntarse nuevamente comprobaron que había sido real, así que juraron guardar el secreto por siempre para nunca olvidar la cueva de los sueños.
FIN.
Constanza Roldan.
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